Cómo introducir dos gatos correctamente — Guía paso a paso
La mayoría de las familias logran una convivencia estable entre sus gatos en 4 a 8 semanas.
Introducir un nuevo gato en casa es uno de los procesos más delicados en el comportamiento felino. El error más común es hacerlo demasiado rápido — presentar a los gatos cara a cara desde el primer día y esperar que "se arreglen solos".
Para un gato residente, la aparición repentina de un desconocido en su territorio es una amenaza real. Su sistema nervioso responde con estrés, y los niveles de cortisol — la hormona del estrés — pueden tardar semanas en normalizarse tras un episodio de conflicto. Una introducción mal hecha puede establecer una dinámica negativa muy difícil de revertir después.
La buena noticia: con una guía basada en la ciencia del comportamiento, la transición puede ser suave, controlada y exitosa — incluso cuando los gatos tienen historias o caracteres muy diferentes.
La introducción correcta de gatos se basa en la desensibilización sistemática y el contracondicionamiento: los gatos aprenden a asociar la presencia del otro con experiencias positivas, de forma gradual y respetando el umbral de reactividad de cada individuo.
Caso real: de conflicto total a convivencia en 5 semanas.
Valentina adoptó una segunda gatita en Nueva York, pero su gata residente la rechazó completamente desde el primer día. Había tensión constante, persecución y señales claras de estrés en ambas.
Siguiendo la guía de introducción gradual paso a paso, con seguimiento continuo por WhatsApp, Valentina logró una convivencia pacífica y estable entre ambas gatas en 5 semanas.

MariaPalitos me ayudó mucho a introducirlas y a afianzarlas. Me alegra haberla encontrado.
Valentina Cubillos, Nueva York
¿Cuándo aplicar una guía de introducción?
Hay dos situaciones principales en las que este proceso es necesario:
Introducción de un nuevo gato (sin conflicto previo)
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Vas a adoptar un nuevo gato y ya tienes uno o varios en casa.
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Vas a introducir un perro en un hogar con gatos.
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Se acerca la llegada de un bebé y quieres preparar el entorno.
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Tu gato residente es muy territorial y temes que no acepte al nuevo.
Separación (conflicto ya existente)
Cuando los gatos ya conviven pero han tenido peleas graves o la dinámica entre ellos empeoró, la solución más efectiva es: separar completamente a los gatos y aplicar técnicas de desensibilización sistemática y contracondicionamiento.
Esta fase se llama fase de separación, evaluación del conflicto y variables. Su objetivo es interrumpir la interacción problemática y permitir que la activación emocional de ambos gatos disminuya antes de iniciar cualquier proceso de aproximación. Los niveles elevados de cortisol tras un conflicto pueden tardar semanas en normalizarse — intentar avanzar antes de que esto ocurra casi siempre prolonga el problema.
En casos de conflicto previo, lo primero es identificar qué pudo detonar el conflicto, esto ayuda mucho, ¿Qué factores estaban presentes?, otro gato, competencia por algún recurso, hay algún dolor...
Las 5 fases de la guía de introducción
Cada fase avanza al ritmo de los gatos, no de las expectativas del tutor. Pasar a la siguiente fase antes de tiempo es el error más común — y el que más prolonga el proceso.
FASE 1
Separación total con enriquecimiento ambiental
El nuevo gato llega a un espacio propio — una habitación cerrada — donde permanece completamente separado del residente, sin contacto visual. Cada gato tiene sus propios recursos duplicados en su zona: comedero, arenero, rascador y escondites. Esto no es "castigo" para ninguno — es la base que permite que todo lo que viene después funcione.
Por qué funciona: los objetos impregnados del olor propio de cada gato en sus respectivos espacios facilitan el proceso de intercambio olfativo posterior, y reducen la competencia por recursos que es una causa frecuente de conflicto.
FASE 2
Desensibilización olfativa (intercambio de olores)
Los gatos se "conocen" primero a través del olfato, sin verse ni tocarse. Se frota una toalla suave en la zona de las mejillas de cada gato — donde se ubican las glándulas faciales — y se coloca en el espacio del otro. Este intercambio se repite de forma sistemática, acompañado siempre de algo agradable: comida de alto valor, juego o atención, siempre ante el acercamiento del gato, ahí vamos a reforzar sus conductas.
Técnica clave — Contracondicionamiento: el olor del otro gato se presenta junto a un reforzador de alto valor (atún, snack favorito, juguete). El objetivo es que ese estímulo olfativo adquiera progresivamente una asociación positiva. Si alguno ignora la toalla o se aleja, es una señal de que aún no está listo para avanzar.
FASE 3
Alimentación al tiempo a través de una barrera (no hay visión)
Se alimenta a ambos gatos a cada lado de una puerta cerrada. Pueden percibir señales auditivas y olfativas del otro, pero sin contacto visual ni físico. Día a día, los platos se acercan progresivamente hacia la puerta.
Señal de alerta: si alguno de los gatos deja de comer, bufa o muestra señales de tensión, significa que se superó su umbral de reactividad. Lo correcto ahí es aumentar la distancia entre los platos y no insistir. Avanzar sobre señales de tensión consolida la asociación negativa, no la elimina.
FASE 4
Contacto visual controlado con barrera física
Se introduce una barrera física — una reja o malla — debe ser SEGURA, esta permite que los gatos se vean sin posibilidad de contacto directo. Las sesiones deben ser cortas (empezando por unos 5 minutos) y siempre ocurren mientras pasan cosas positivas: comida, juego estructurado. Se finalizan antes de que aparezcan señales de tensión. Cada vez se va aumentando este tiempo de exposición.
Técnica DRI (Reforzamiento Diferencial de Conductas Incompatibles): cuando un gato ve al otro y en vez de fijarse intensamente desvía la mirada, parpadea lento o se acicala, se debe reforzar de inmediato con algo de alto valor para cada gato en particular. Esto incrementa la probabilidad de respuestas calmadas y debilita funcionalmente la vigilancia constante conductas agresivas.
FASE 5
Contacto físico (controlado)
Esta fase se inicia únicamente en el momento en que los gatos juegan o comen tranquilamente frente a la barrera, en presencia del otro gato, sin signos de activación intensa. Se comparte el espacio con supervisión del tutor, jugando al mismo tiempo: dos personas interactúan simultáneamente con cada gato en la misma habitación, pero manejando una distancia prudente entre ellos, nunca forzar el contacto directo. Nunca acercarlos con comida. Las sesiones son cortas (aproximadamente 5min) y se va incrementando el tiempo en la medida que ambos gatos se mantengan regulados y antes de que aparezcan señales de tensión.
Ante señales tempranas de incremento de intensidad (erizamiento, gruñidos, fijación intensa): NO gritar ni intervenir bruscamente. Poner una barrera visual (una tabla, un cartón, una almohada rigida) para bloquear el contacto visual y separar sin manipulación directa NUNCA meter las manos, así se reduce el riesgo de mordeduras redirigidas.
Los errores más comunes en la introducción de gatos
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Presentarlos cara a cara desde el primer día — el error más frecuente y el que más consecuencias tiene a largo plazo.
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Acelerar fases porque "parece que ya se toleran" — la tolerancia aparente no es aceptación real. Avanzar antes de tiempo puede revertir semanas de progreso.
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Gritar o "regañar" cuando se tensan — esto aumenta la asociación negativa entre los gatos y empeora el problema.
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No gestionar los recursos — un solo comedero o arenero para ambos gatos genera competencia territorial constante.
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Intervenir físicamente durante una pelea — el riesgo de mordeduras redirigidas es muy alto. Siempre usar una barrera visual primero.
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No leer las señales tempranas de estrés — erizamiento, fijación intensa, bufidos son señales de que la sesión debe terminar, no de que hay que insistir.
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Acercarlos atreves de la comida, insistir en que se huelan o acerquen las narices - esto puede desencadenar una agresión fuerte entre los gatos.
Preguntas sobre introducción de gatos.
P: ¿Cuánto tiempo tarda una introducción de gatos bien hecha?
R: Entre 4 y 8 semanas en la mayoría de los casos. El tiempo varía según elel caso y las variables particulares de cada gato y el contexto — algunos procesos pueden tomar más y en otros la posibilidad de que no se dé también existe. La clave es no acelerar: cada fase avanza cuando los gatos muestran señales de calma, no cuando el tutor decide que ya es suficiente tiempo.
P: ¿Qué hago si mis gatos ya se pelearon y la situación empeoró?
R: La solución más efectiva es separar completamente a los gatos para que se regulen emocionalmente. Esto permite que los niveles de estrés se normalicen antes de intentar cualquier aproximación. Lo primero es identificar qué pudo detonar el conflicto, esto ayuda mucho, ¿Qué factores estaban presentes?, otro gato, competencia por algún recurso, hay algún dolor...
P: ¿Es posible introducir gatos adultos que nunca vivieron con otros gatos?
R: Sí. Con el acompañamiento correcto, incluso gatos adultos con poca socialización pueden aprender a convivir. El proceso puede ser más lento, pero los resultados son posibles en la gran mayoría de los casos.
P: ¿Por qué no debo intervenir físicamente cuando mis gatos pelean?
R: Porque existe un alto riesgo de mordeduras redirigidas — el gato en estado de alta activación puede morder a la persona que intenta separarlo, no por agresión hacia ella sino porque su sistema nervioso está saturado. La forma segura de interrumpir es interponiendo una barrera visual (un cartón, una almohada) para bloquear el contacto entre ellos sin tocarlos.
P: ¿El proceso funciona también para introducir un gato con un perro?
R: Sí, aunque la guía tiene algunas adaptaciones. MariaPalitos acompaña también introducciones entre gatos y perros, ajustando el proceso a las necesidades y señales de comunicación de cada especie.
¿Estás a punto de introducir un nuevo gato en casa?
El momento ideal para empezar es antes de que llegue el nuevo gato — cuando todavía hay tiempo de preparar el entorno y al gato residente. No esperes a que surja el conflicto.
Te acompaño con un plan personalizado adaptado a tu situación específica, con seguimiento continuo por WhatsApp durante todo el proceso. Disponible en todo el mundo, en español e inglés.
¿Quieres saber más antes de dar el paso? Lee qué es el AFC y cómo funciona o lee los testimonios de familias que ya pasaron por este proceso.

